
¿Tu farmacia necesita una reforma o solo una reorganización?
abril 7, 2026Cómo mejorar tu farmacia sin reformar
abril 7, 2026Un planograma es el documento que decide qué producto va en cada hueco del lineal, en qué posición y por qué. No es decorativo ni aleatorio — es una herramienta estratégica. Y en una farmacia, la diferencia entre tenerlo bien hecho y no tenerlo se mide directamente en ventas.
Qué es exactamente un planograma
Un planograma es la representación visual de cómo se organiza el producto en el lineal. Indica qué referencias entran, en qué balda, con cuántos facings y en qué orden.
El objetivo es que la colocación no sea casual ,que cada producto esté donde tiene más posibilidades de ser visto, cogido y comprado.
En la práctica, un planograma bien hecho responde siempre a tres preguntas: qué producto va aquí, por qué va aquí y cuánto espacio merece. Sin esas tres respuestas, no es un planograma ,es una colocación.
Los planogramas de marca: simples, dobles y adaptables

Las marcas llegan a la farmacia con sus propios planogramas.
Y eso tiene mucho valor ,han pensado la categoría, tienen datos de rotación, saben qué referencia debería ir dónde.
Pero también saben que no todas las farmacias tienen el mismo espacio.
Por eso las marcas bien organizadas ofrecen varias versiones del mismo planograma.
Un planograma simple está diseñado para un módulo ,un bajante.
Es la versión esencial para todas las referencias clave de la marca, bien organizadas, con los facings justos para que el lineal se vea limpio y completo.
Un planograma doble es la misma marca pero para dos módulos: más gama, más presencia, más espacio para categorías secundarias o referencias estacionales.
La farmacia tiene que elegir la versión que corresponde al espacio que esa marca realmente justifica con sus ventas , no la versión que la marca preferiría que tuvieras.
La lógica del lineal: qué va dónde y por qué
La regla de oro del lineal es sencilla: las baldas a la altura de los ojos y al alcance de las manos son el espacio más valioso.
Ahí van los productos de uso frecuente, con la menor carga de patología posible, los que cualquier cliente puede necesitar sin que nadie se lo prescriba.
Alta rotación, baja barrera de entrada, compra no planificada.
La parte alta del lineal es para referencias que el cliente ya conoce y busca activamente. La parte baja, para formato grande, producto de reposición o referencias de menor rotación.
Esta lógica aplica a cualquier categoría — dermocosmética, higiene, nutrición, bebé.
No es una preferencia estética, es comportamiento de compra. Cambiar ese orden tiene un coste directo en venta
El error más caro: dar el espacio por hecho
El error más frecuente que vemos en farmacias es este: una marca ocupa dos módulos en el lineal simplemente porque siempre los ha ocupado ,no porque lo justifique con ventas.
El espacio en el lineal tiene un valor real. Si una marca no factura en proporción al hueco que ocupa, está comiendo rentabilidad de otras referencias que sí podrían vender.
El planograma tiene que ser consecuente con la venta.
El espacio que ocupa cada marca tiene que estar justificado por los datos, y tiene que revisarse cuando esos datos cambian.
Una marca que antes merecía el planograma doble puede necesitar reducirse al simple.
Y una marca emergente con buena rotación puede merecer ganar espacio rapido.
Las cosas no son A o B. El lineal es dinámico, y el planograma también debería serlo.
Planogramas buenos y planogramas que hay que cuestionar
No todos los planogramas de marca están bien resueltos.
Algunos priorizan la visibilidad de la marca sobre la lógica de compra del cliente. Otros no tienen en cuenta las particularidades del espacio, la altura real de las baldas, el ancho del módulo, el perfil de cliente de esa farmacia concreta.
Nuestro consejo es siempre el mismo: usa los planogramas de marca como punto de partida, no como verdad absoluta.
Analiza lo que tienen de bueno ,y hay mucho, y adapta lo que no encaja con tu realidad.
Un buen planograma de marca es un recurso excelente. Uno aplicado sin criterio puede ser un problema.
Cómo trabajamos los planogramas en Mambo Project
En Mambo Project trabajamos los planogramas desde los dos lados: con la farmacia y con las marcas.
Con la farmacia, analizamos el espacio real, las ventas por categoría y el recorrido del cliente para diseñar lineales que venden.
Con las marcas, desarrollamos planogramas adaptados a distintos formatos de farmacia , pocas baldas, simples y dobles , pensados para maximizar visibilidad y rotación en el punto de venta real.
El resultado nunca es una plantilla. Es siempre una solución adaptada al espacio real, al cliente real y a los datos reales.
Eso es lo que diferencia un planograma que funciona de uno que solo ocupa papel.
Si quieres entender cómo el espacio de tu farmacia condiciona lo que vende cada categoría, empieza aquí:
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